
Evaluar únicamente a partir de la memoria o la impresión más reciente dificulta reflejar con precisión todo el período de evaluación.
Consultar primero los resultados de trabajo, los registros de asistencia y horarios, y los informes de campo permite reducir el sesgo hacia eventos específicos o impresiones personales al momento de completar la plantilla.
Si la plantilla se completa y se archiva sin más, es poco probable que se produzcan mejoras antes de la siguiente evaluación.
Los aspectos que requieren mejora deben derivar en planes de formación específicos o nuevos objetivos, y en la siguiente evaluación conviene verificar si realmente se ha avanzado.

Si actualmente recopilas las evaluaciones de varios locales una a una por correo o mensajería, es probable que dediques más tiempo a hacer seguimiento de los envíos que a la evaluación en sí.
Con la función [Informes] de Shopl puedes crear y distribuir formularios personalizados con los criterios que necesitas, y definir quién debe completarlos y en qué plazo.
El estado de envío se visualiza de un vistazo en el panel de control, y puedes dejar comentarios directamente sobre cada evaluación recibida. Además, cuando lo necesites, puedes exportar todos los datos a Excel de una sola vez, lo que hace que todo el proceso —desde la distribución hasta la gestión— sea mucho más ágil.
Si quieres reducir la carga administrativa de las evaluaciones de desempeño, prueba la función [Informes] de Shopl.